A Ti acudo hoy, oh Corazón de Jesús,
porque en Ti encontraré consuelo,
cuando afligido y desesperado
vengo a pedirte ayuda y protección.
Abrumados por el peso
de mi cruz,
necesito ayuda y consuelo.
La angustia, la pobreza y
el fracaso
al intentar poner fin a mis angustias
me impulsan a buscar
una fuerza superior a las fuerzas humanas.
Creo
firmemente que puedes concederme
la gracia que imploro,
porque tu Misericordia
no tiene límites
y confío en que tu Corazón compasivo
encontrará en mis
miserias,
en mis tribulaciones y en mis angustias,
un motivo más para oír mi
petición.
Oh Divino Jesús que dijiste:
"Pedid y recibiréis;
buscad y encontraréis;
llamad y se os abrirá;
porque todo el que pide recibe,
y el que busca encuentra,
y a quien llama se le abre".
Mírame postrado a tus plantas suplicándote
me concedas una audiencia.

