Mostrando entradas con la etiqueta Oración para Sanar de la Tristeza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oración para Sanar de la Tristeza. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de agosto de 2014

A LA VIRGEN DE LA SONRISA, ORACIÓN PARA SALIR DE TRISTEZAS Y DEPRESIONES


Virgen de la Sonrisa,
Madre de la alegría,
Vengo a ponerme delante
de tus ojos buenos.
 
Necesito esa luz de tus ojos serenos
y esa esperanza de tu rostro amable.
 
Te doy gracias María,
porque estás a mi lado en todos los momentos.
 
Cuando sufro, tengo tu alivio.
Cuando estoy feliz, compartes mi gozo.
 
Vengo a buscar tu ayuda de Madre para mí
y para todos mis seres queridos.
 
Madre mía, Virgencita, apiádate de mí que estoy
deprimido, afligido, triste y me siento solo.
 
Virgen de la sonrisa, devuélveme el ánimo,
las ganas de vivir y la esperanza.
Ayúdame en este momento depresión en el cual
no siento ganas de vivir y de luchar.

miércoles, 4 de junio de 2014

ORACIÓN DE AYUDA PARA LOS QUE ESTÁN SOLOS, DEPRIMIDOS Y DESESPERADOS

 
 
Ven, Señor Jesús,
a través de tu Corazón Acogedor,
 liberarme de esta soledad que me destruye.
 
Yo mismo me he encerrado.
Ven para cortar estas cadenas
y ven para hacer revivir la Vida
de los niños de Dios en mí.
 
Ven, Señor Jesús,
para acoger en mí este sí a la Vida,
porque yo soy incapaz de esto.
Hasta no lo deseo.
 
Me transformé en un corazón endurecido.
Yo te suplico, ven a mi ayuda.

Seguir Leyendo...

sábado, 18 de mayo de 2013

ORACION A LA VIRGEN PARA LOS QUE SUFREN POR INJUSTICIAS

 
 
 
Madre, dame Tu mano y no me sueltes,
Déjame apoyarme en Ti al andar,
Enséñame el camino que sólo me conduzca
A Tu Hijo con quien anhelo un día estar.
 
Pídele a El que perdone mis falencias,
Mi falta de paciencia, también de piedad.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

ORACIÓN PARA MOMENTOS DE DEPRESIÓN

 
 
 
Que tu nombre sea bendito eternamente
Señor Dios mío.
 
Ha llegado a mí esta depresión,
que me humilla y me hace sufrir.
 
No logro alejarla de mi mente.
 
Necesito refugiarme en Ti por medio de la oración,
para que me ayudes y cambien en bienes mis males.
Señor: tengo aflicción y mi corazón sufre,
porque esta depresión me acosa mucho.
 
¿Y qué diré amado Padre Celestial?
El combate arrecia.
"Sácame triunfante de esta hora" (Jn. 12,27).
"Mas para esto llegué a esta hora" (Jn. 12).
 
Para que tú seas glorificado
cuando ya haya sufrido profunda humillación
y reciba luego liberación de parte de Ti.
"Líbrame Señor en tu misericordia" (Salmo 39)
porque yo pobre y miserable "
¿qué haré y a dónde iré sin Ti?".
Ayúdame a aceptar con paciencia esta situación
y a sacar provecho y madurez de ella.
 
 Pero ojalá obtenga de Ti la fortaleza necesaria
para resistir hasta que pase la tempestad
y nazca de nuevo la calma.
 
Sé muy bien que tu Omnipotente mano
puede quitarme esta depresión
o al menos disminuir su fuerza
para que no logre vencerme ni dominarme.
 
Muchas veces me has hecho este gran favor
Señor Dios misericordioso:
sígueme ayudando.
Pues cuanto más difícil es para mí,
tanto más fácil es para Ti
cambiar en victorias mis derrotas.
 
Señor, no nos dejes caer
en la tentación de la tristeza,
y líbranos de todo mal.
 
Amén.
 
 
 
 

sábado, 15 de diciembre de 2012

ORACIÓN DE CONFIANZA EN TÍ MISMO PARA CUANDO ESTÉS TRISTE O DESANIMADO

 
 
 
“Cuando se levanten
los huracanes de tus preocupaciones,
eleva tu alma e invoca a tu Dios.
 
Si las olas de las tempestades de la vida
quieren hundir la barca de tu espíritu,
eleva una oración hacia tu Dios
y sentirás que Jesús viene a calmar tu tempestad.
 
Si el recuerdo de tus muchos pecados
quiere lanzarte al abismo de la desesperación,
rézale a la Madre de Dios,
y Ella intercederá ante su santísimo Hijo,
y entre los dos te traerán la paz y el perdón.
 
Rezando no te extraviarás
por los oscuros caminos de la vida.
 
Teniendo fe en Dios, no te desesperarás
y guiado por la oración,
llegarás al Puerto de la paz,
a pesar de los piratas y a pesar de las tempestades”.
(San Bernardo)
 
 
AFIRMACIONES
 
 
Hoy le declaro la guerra al desaliento.
Hoy mando mis dudas lejos
 y más lejos mis tristezas.

No quiero que la desconfianza o el abatimiento
echen raíces en mi alma.
 
No quiero ser amargado.

Envío el desánimo a un destierro perpetuo,
y en el mismo viaje le compro al pesimismo
un boleto sin retorno.
Tú, corazón mío, estás hecho para la alegría.
 
Eres templo de Dios
y Él no mora en lugares oscuros.

No le abras la puerta, oh, corazón,
al desconsuelo.
 
Tus amigos son el entusiasmo y el ánimo resuelto.

Hoy le grito NO al pesimismo
y en la fe encuentro inmensas reservas de coraje.
 
Nací para vencer.

Nací también para avanzar y superar barreras.
 
De toda caída aprendo algo y me levanto decidido.
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

(Gonzalo Gallo)




lunes, 28 de noviembre de 2011

ORACIÓN PARA SANAR DE LA TRISTEZA (P. Gustavo Jamut)




“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera a Dios, porque aún le he alabar. ¡Él es la salvación de mi ser!” (Salmo 42, 3)

“Señor Jesús, tú conoces mi tristeza que ahoga mi corazón y sabes el origen de ella. Hoy me presento ante ti y te pido, Señor, que me ayudes, pues ya no puedo seguir así.

Sé que tú me llamas a vivir en paz, con serenidad, gozo y alegría, incluso en medio de las dificultades cotidianas. Por eso hoy te pido que pongas tus benditas manos en las llagas de mi psiquis que me hacen tan sensible a los problemas y me liberes de la tendencia a la tristeza y a la melancolía que anida en mí.

Hoy te pido que tu gracia vaya restaurando mi historia, a fin de no vivir esclavizado por el recuerdo amargo de los acontecimientos dolorosos del pasado. Como ellos han pasado, ya no existen, te entrego lo que pasé y lo que pasaron las personas amadas; lo vivido y lo sufrido por nosotros.

Quiero perdonarme y perdonar, a fin de que tu gozo comience a fluir en mí.


Te entrego las tristezas unidas a las preocupaciones o a los temores del mañana. Ese mañana tampoco ha llegado, por lo tanto sólo existe en mi imaginación. Sólo hoy debo vivir y sólo hoy debo caminar en tu alegría. Aumenta mi confianza en ti, para que aumente en mi alma el regocijo. Tú eres Dios y Señor de la historia y de la vida, de nuestras vidas. Por eso toma mi existencia y la de las personas amadas, con todos nuestros quebrantos, con todas nuestras necesidades y que con la ayuda de tu poderoso amor se desarrolle en nosotros la virtud de la alegría.


Amén”.


Mi Lista de Blogs