San Jacinto glorioso,
fiel y eficaz protector,
ruega por nosotros a Dios
que escuche nuestra
oración.
Dedicado
a las Misiones
con tal
fuego predicabas,
que en
todas ellas lograbas
multitud
de conversiones;
Se rindió
a tus persuasiones
el más
duro pecador.
Pues
tienes con el Señor
un
influjo poderoso
sé San
Jacinto Glorioso
nuestro
eficaz protector.
