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sábado, 18 de octubre de 2014

A LA VIRGEN DE LA MERCED, ORACIÓN E IMÁGENES


Señora de la Merced,
Patrona de nuestro pueblo,
Virgen, Santísima Virgen,
Madre del Señor Dios nuestro.

Ruega por nosotros,
Virgen María, Madre de Dios.

Esperanza de los pobres,
protección del indefenso,
alivio de los que sufren,
salud de nuestros enfermos.
 

 
Redentora de cautivos,
abogada de los presos,
la que suelta las cadenas
y quiere vernos contentos.
 
Sostén del desanimado,
en los pesares consuelo,
socorro en nuestra desgracia,
de nuestros males, remedio.
 
Norte de los extraviados,
lugar de nuestros encuentros;
la que el perdón nos consigue,
con tal de que perdonemos.

 
 

Bendición de los que se aman,
esposa de José Obrero;
la que tuvo una familia
que Dios nos puso de ejemplo.


Madre de todos los niños,
maestra de los maestros,
corazón de los que luchan
por la paz de un mundo nuevo.


Arco iris de esperanza,
Patrona de nuestro pueblo,
lucero del nuevo día,
hermosa Puerta del Cielo.

 
 
 

lunes, 25 de febrero de 2013

ORACION A LA VIRGEN DE LAS MERCEDES PARA PROTECCION

 
 
 
 
Salve Virgen Pura
de Mercedes Madre.
Salve redentora
de cautivos, salve.
 
Vuestro amparo buscan
benigno y suave
vuestros cortesanos
en este valle.
 
Pecadores somos
cargados de males
ea pues, Señora
no nos desampares.
 
Vuestro Jesús dulce
que es fruto admirable
de vuestras entrañas
se nos muestra afable.
 
Vuestros bellos ojos
llenos de piedades
a nosotros vuelve
cariñosa Madre.
 
¡Oh! clemente, ¡Oh! piadosa
vuestro amor alcance
quien de las Mercedes
Virgen Madre os llame.
 
Salve aquí os decimos
míseros mortales
salve entonaremos
por eternidades.
 
 
 
 

miércoles, 25 de enero de 2012

ORACIÓN POR LOS HIJOS A LA VIRGEN DE LA MERCED DE PERÚ





¡Oh Virgen de la Merced!

El dulce nombre que llevas
y la fama de tus misericordias
me traen hoy a tus pies.

Aunque son muchas mis necesidades,
imitándote a ti quiero olvidarme de mi
para pensar en mis hijos.

Son parte de mi corazón,
son bendiciones de infinito valor que Dios me ha dado
 y no quiero se me pierdan.

A Ti vengo poderosa Reina de cielos y tierra.

Cuida a mis hijos,
es la suplica que quiero hacerte,
los llevo en mi corazón,
en ellos pienso al despertar por la mañana,
los tengo presente durante el día
y ellos son mi último pensamiento
al entregarme al sueño por la noche !Mis hijos!
Los quiero buenos los quiero santos,
quiero que tú los ames y Tú los bendigas.

Recíbelos bajo tu manto,
que tu maternal bendición los acompañe
y los conserve en el buen camino,
los defienda contra los enemigos del alma,
los anime en sus luchas contra el mal
y los sostenga en la práctica del bien.

En Ti deposito toda mi responsabilidad y confianza.

VIRGEN SANTA MADRE DE MERCEDES

Cuando en sus actos de piedad,
los veas que imploran las misericordias del Señor

¡Ayúdalos Madre mía!

Cuando se dirijan al estudio o al trabajo,
que sus deberes les imponen

¡Protégelos Madre mía!

Cuando el infierno trate de perderlos
 con los atractivos del placer.

¡Protégelos Madre mía!

Cuando el cáliz del dolor venga a probar su fe,
su virtud y paciencia

¡Ayúdalos Madre mía!

Cuando con ansias de superación
se acerquen a recibir los sacramentos

¡Ayúdalos Madre mía!

Cuando tras el trabajo del día
se entreguen al descanso de la noche

¡Acompáñalos Madre mía!

Que tu maternal bendición
descienda sobre ellos en el día y la noche
en sus alegrías y tristezas,
en el trabajo y en el descanso,
en la salud y en la enfermedad,
en la vida y en la muerte,
para que contigo y por Ti,
ellos y yo podamos ver,
alabar y amar a tu Hijo,
y a Ti eternamente en el cielo.

Amén



jueves, 12 de enero de 2012

ORACIÓN A LA VIRGEN DE LAS MERCEDES PARA PROTECCIÓN



Gloriosa Virgen María de las Mercedes,
soberana, Madre de Dios, Reina del Cielo,
Señora de los Desamparados,
protectora de los afligidos y de los Cautivos,
me acojo a tu protección para que mi alma se regocije
 con vuestro poder y elevación y yo,
indigno vasallo tuyo,
por haber merecido tantas veces del reproche
 de Vuestro Hijo Redentor, por mis pecados,
recíbeme oh, Virgen Mía bajo tu amparo y protección
y que mi corazón se rinda en una devota contemplación
y reconocimiento de las leyes divinas
que rigen el destino de la vida eterna.

Amén.



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