flor y fruto maduros,
único gran cuerpo recompuesto finalmente
en el momento del parto,
Cuerpo Crístico que vuelve a Su Unidad:
Me lleno de semillas de todas las virtudes
de las potencias divinas crecidas en mí,
y en el momento exacto mi corazón se abre
y deja salir las semillas de todas las virtudes
que se extenderán por todo el Universo,
y recibidas por un suelo rico germinarán
y volverán siempre más cálido este sueño del Padre,
en el que El se alegra al encender



