Padre Dios,
Tú eres mi roca y mi fortaleza.
En ti encuentro la respuesta
a todas mis necesidades.
Te alabo porque Tú eres el que mueve montañas,
camina sobre el agua,
y tú eres el único que puede calmar
las aguas agitadas de las deudas en mi vida.
Tú eres mi ayuda siempre presente
en tiempos de problemas.
Tú eres consciente de mi situación financiera.
Tú ves mis necesidades materiales.
Tu ves mi falta de dinero y mis deudas.
Señor, mira mi mente y emociones
llenas de las pesadas cargas
de las facturas pendientes de pago
y el aumento de la deudas.
Señor, Tú todo lo ves,
nada escapa a tu mirada.


