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miércoles, 7 de octubre de 2015

ORACIÓN AL ESPIRITISTA PANCHO SIERRA PARA SANACIÓN DE ENFERMOS


En el nombre de Dios todo poderoso,
te suplico Pancho Sierra,
que en cuanto yo diga tres veces tu oración,
el mal salga del cuerpo
de.....................
 
Gran Dios del universo,
creador del cielo y de la tierra,
Padre de todo lo creado,
santificado sea tu nombre en todo el universo:
 
Perdona Señor mi maldad,
líbrame de todo mal,
y no me dejes caer en la tentación.

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viernes, 31 de octubre de 2014

ORACIÓN PARA LA LIMPIEZA ESPIRITUAL


 
Oh! Señor de todo lo creado,
que te complaces viendo a tus criaturas
crecer espiritualmente y
gozando del amor y la prosperidad,
escucha mi súplica para la liberación
de los males y daños
que sufro en mi persona,
en mi hogar, en mis posesiones,
y que han sido causados
por mis enemigos y personas
de mala fe, envidiosos, difamadores.

En el nombre del Gran Poder de Dios
 de mi ángel protector
de las energías cósmicas, solares, astrales,
terrestres, divinas y humanas
pido que me liberen a mi
que me llamo_____

lunes, 4 de noviembre de 2013

CONJURO PARA ELIMINAR TODO MAL CAUSADO DE HECHIZOS Y BRUJERIAS

 


El fuego no tiene frío,
el agua no tiene sed,
el aire no tiene calor, 
el pan no tiene hambre;
 
Cúrame de todo mal Señor,
muéstrame Tu poder.
 
Bendito sea el Señor Jesucristo,
que no rechazó mi oración,
ni retiro de mí su misericordia.

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lunes, 30 de septiembre de 2013

viernes, 22 de marzo de 2013

EXORCISMO DE SAN MIGUEL ARCANGEL CONTRA TODAS LAS FUERZAS DEL MAL Y PROTECCION (PAPA LEON XIII)

 

 
 
 
EXORCISMO CONTRA SATANÁS
Y LOS ÁNGELES REBELDES

Publicado por orden de Su Santidad León XIII

 
Primero debe rezarse, como todos los días el Rosario de la Virgen y después el Exorcismo del Papa León XIII.

 
Jesús nos dice lo siguiente:
 
Hijos míos: haced el Exorcismo de mi amado Arcángel Miguel, dictado a mi siervo el Papa León XIII, todas las veces que podáis y propagad su devoción. Si supierais hijos míos las gracias y la protección que os brindo a través de esta poderosa armadura, ¡si lo supierais!, ¡entonces la utilizaríais más frecuentemente y propagaríais su devoción!
 
Yo, vuestro Padre, a través de mi amado Arcángel Miguel., expulso y protejo de toda fuerza del mal a todos aquellos que hagan y propaguen su devoción. De los lugares donde se practique esta devoción el demonio huirá y ninguna fuerza del mal os podrá tocar.
 
Todo aquel que ore con fe y en gracia de Dios el exorcismo de mi Amado Arcángel, se convierte en soldado de mi ejército aquí en la tierra; es poderosa armadura contra el ejército de Satanás y sus demonios; hacedlo después del rezo del Santo Rosario, para que veáis cuán grande poder os doy. Pregonad su devoción y os concederé indulgencias especiales. Os lo prometo.
 
Todo aquel que practique esta devoción tendrá la protección de mi Arcángel Miguel, y él, mi amado Príncipe, lo acompañará en todos sus caminos. Ni los demonios, ni las pestes, ni las tragedias, ni las catástrofes, ni las tempestades, ni el hambre, tocarán a las puertas de aquellos que oren con el exorcismo.
 
Mi Arcángel será intercesor en esta vida y en la eternidad de todos aquellos que sean sus devotos. Hacedlo extensivo a vuestros familiares, parientes, vecinos, amigos y en general al mundo entero, para que las fuerzas del mal sean desterradas de la faz de la tierra. Uníos en oración al Corazón Inmaculado de María y a mis Ejércitos Celestiales; rezad el Santo Rosario y luego haced el Exorcismo, para que permanezcáis en victoria. Acordaos que el tiempo está cerca, sed verdaderos guerreros combatiendo junto a vuestra Madre María y a mis Ejércitos Celestiales. Sed devotos de mi Arcángel y Él, os asistirá en todas vuestras batallas espirituales. Estad pues hijos míos en gracia de Dios al orar con esta armadura y os brindaré grandes victorias sobre toda fuerza del mal.
 
San Miguel nos dice lo siguiene:

Hermanos: Cada vez que oréis con mi exorcismo, llamadme primero tres veces, con mi grito de combate:
 
"¡Quién es como Dios!
Nadie es como Dios”

 
Y yo vendré con la velocidad del pensamiento a asistiros en vuestra lucha espiritual. No temáis hermanos, haced mi exorcismo; soy Yo vuestro hermano Miguel y los Arcángeles y Ángeles del Reino de mi Padre los que combatimos por vosotros; por lo tanto, no temáis, estamos para serviros, protegeros y amparos de todo mal y peligro.
 
Yo, Miguel, Príncipe de los ejércitos de mi Padre, os prometo que seré amigo e intercesor en esta vida y en la llegada a la eternidad de todos aquellos que oren y propaguen la devoción de mi exorcismo. No dejaré que ninguno de mis devotos se pierda y lo mismo haré con sus familias. Cuando llegue su hora, los llevaré a la Gloria de Dios y los presentaré ante mi Padre, sin que tengan que pasar por el Juicio de Dios.
 
Hermanos, os pido que al hacer mi exorcismo incluyáis las almas de los pecadores que en más peligro estén de condenarse, y las almas de los moribundos que estén en pecado mortal. Si oráis por ellas, yo intercederé ante mi Padre para que no se pierdan. Esas almas rescatadas del fuego del infierno os lo agradecerán y serán intercesoras vuestras cuando alcancen la Gloria de Dios. Orad también con mi exorcismo por la conversión de los pecadores, por la Iglesia y los Sacerdotes, para que nosotros, a través de vuestras oraciones y súplicas y por la Gracia de mi Padre, expulsemos a Jezabel (personaje bíblico) y Asmodeo (demonio que aparece en La Biblia), que están apartando a los Pastores de la Iglesia del camino del evangelio. Orad también por la paz del mundo, tan amenazada en vuestro tiempo y muy especialmente, orad por el triunfo del Inmaculado Corazón de Nuestra Señora y Reina María. Si nos llamáis, vendremos en vuestro auxilio; entended hermanos que mi Padre respeta vuestro libre albedrío, es por eso, por lo que debéis de orar y orar y más especialmente en estos tiempos de tanta oscuridad.
 
No olvidéis hermanos, orar con mi armadura en Gracia de Dios (confesados y comulgando), uniéndoos al Corazón Inmaculado de Nuestra Señora y Reina María, a Mí, y a los ejércitos celestiales, para que juntos desterremos de la faz de la tierra toda fuerza del mal.


“Gloria a Dios en el cielo” Aleluya, Aleluya, Aleluya.


El Exorcismo de León XIII
 
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

 

Salmo 67.
 
Levántese Dios y sean dispersados sus enemigos y huyan de su presencia los que le odian. Como se disipa el humo se disipen ellos, como, se derrite la cera ante el fuego, así perecerán los impíos ante Dios.
 
Salmo 34.
 
Señor, pelea contra los que me atacan; combate a los que luchan contra mí. Sufran una derrota y queden avergonzados los que me persiguen a muerte. Vuelvan la espalda llenos de oprobio los que maquinan mi perdición. Sean como polvo frente al viento cuando el Ángel del Señor los desbarate. Sea su camino oscuro y resbaladizo, cuando el Ángel del Señor los persiga.
Porque sin motivo me tendieron redes de muerte, sin razón me abrieron trampas mortales.
Que les sorprenda un desastre imprevisto, que los enrede la red que para mí escondieron; que caigan en la misma trampa que me abrieron. Mi alma se alegra con el Señor y gozará de su salvación. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
 
Amén.


Súplica a San Miguel Arcángel.
 

Gloriosísimo príncipe de la milicia celestial,
Arcángel San Miguel,
defiéndenos en la lucha que mantenemos combatiendo “contra los principados y potestades,
contra los caudillos de este mundo tenebroso,
contra los espíritus malignos esparcidos por los aires”
(Ef. 6, 12). Ven en auxilio de los hombres que Dios creó incorruptibles a su imagen y semejanza (Sap. 2, 23),
y a tan “alto precio rescatados” (I Cor. 6, 20)
de la tiranía del demonio.
 
Con las huestes de los ángeles buenos
pelea hoy los combates del Señor,
como antaño luchaste contra Lucifer,
corifeo de la soberbia y contra sus ángeles apóstalas.
Ellos no pudieron vencer, y perdieron su lugar en el Cielo.
 
“Fue precipitado el gran dragón,
la antigua serpiente el denominado diablo
y Satanás, el seductor del universo: fue precipitado a la tierra y con él fueron arrojados sus ángeles” (Apoc. 12,.8-9).
 
He aquí que el antiguo enemigo
y homicida se ha erguido con vehemencia.
Disfrazado de “ángel de luz” (II Cor. 11, 14)
 con la escolta de todos los espíritus malignos
rodea e invade la tierra entera, y se instala en todo lugar,
con el designio de borrar allí el nombre de Dios
y de su Cristo, de arrebatar las almas
destinadas a la corona de la gloria eterna,
de destruirlas y perderlas para siempre.
 
 Como el más inmundo torrente,
el maligno dragón derramó sobre los hombres
de mente depravada y corrompido corazón,
el veneno de su maldad:
el espíritu de la mentira, de la impiedad
y de la blasfemia; el letal soplo de la lujuria,
de todos los vicios e iniquidades.
 
Los más taimados enemigos
han llenado de amargura a la Iglesia,
esposa del Cordero Inmaculado,
 le han dado a beber ajenjo,
han puesto sus manos impías
sobre todo lo que para Ella es más querido.
 
Donde fueron establecidas la Sede de San Pedro
y la Cátedra de la Verdad como luz para las naciones,
 ellos han erigido el trono de la abominación
de la impiedad, de suerte que, golpeado el Pastor,
pueda dispersarse la grey.
 
Oh invencible adalid, ayuda al pueblo de Dios
contra la perversidad de los espíritus
que le atacan y dale la victoria.
 
La Iglesia te venera como su guardián y patrono,
se gloría que eres su defensor
contra los poderes nocivos terrenales e infernales;
Dios te confió las almas de los redimidos
para colocarlos en el estado de la suprema felicidad.
 
Ruega al Dios de la paz
que aplaste al demonio bajo nuestros pies,
para que ya no pueda retener cautivos
a los hombres y dañar a tu Iglesia.
 
Ofrece nuestras oraciones al Altísimo,
para que cuanto antes desciendan sobre nosotros
las misericordias del Señor (Salmo 78, 8),
 y sujeta al dragón, la antigua serpiente,
que es el diablo y Satanás, y,
una vez encadenado, precipítalo en el abismo,
 para que nunca jamás pueda seducir a las naciones
(Apoc. 20).
 
Después de esto,
confiados en tu protección y patrocinio,
con la sagrada autoridad de la Santa Madre Iglesia,
nos disponemos a rechazar
la peste de los fraudes diabólicos,
confiados y seguros en el Nombre de Jesucristo,
nuestro Dios y Señor.
 
He aquí la Cruz del Señor,
huid poderes enemigos.
 
R. Ha vencido el León de la tribu de Judá, la raíz de David.
Señor, que tu misericordia venga sobre nosotros.

R. Como lo esperamos de Ti.
Señor, escucha nuestra oración.

R. Y llegue a Ti nuestro clamor.
(El Señor esté con vosotros. (Sólo si es un sacerdote)
R. Y con tu espíritu).
 
Oremos.
 
Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu santo Nombre y suplicantes imploramos tu clemencia, para que, por la intercesión de la Inmaculada siempre Virgen María Madre de Dios, del Arcángel San Miguel, de San José Esposo de la Santísima Virgen, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, te dignes prestarnos tu auxilio contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos que vagan por el mundo para dañar al género humano y para la perdición de las almas. Amén.
Exorcismo: Te exorcizamos todo espíritu maligno, poder satánico, ataque del infernal adversario, legión, concentración y secta diabólica, en el nombre y virtud de Nuestro Señor Jesucristo, para que salgas y huyas de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a imagen de Dios y redimidas por la preciosa Sangre del Divino Cordero. En adelante no oses, perfidísima serpiente, engañar al género humano, perseguir a la Iglesia de Dios, zarandear a los elegidos y cribarlos como el trigo. Te lo manda Dios Altísimo, a quien en tu insolente soberbia aún pretendes asemejarte, “el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (II Tim. 2). Te lo manda Dios Padre te lo manda Dios Hijo; te lo manda Dios Espíritu Santo. Te lo manda la majestad de Cristo, el Verbo eterno de Dios hecho hombre, quien para salvar a la estirpe perdida por tu envidia, “se humilló a sí mismo hecho obediente hasta la muerte” (Fil. 2); el cual edificó su Iglesia sobre roca firme, y reveló que los “poderes del infierno nunca prevalecerían contra ella, Él mismo había de permanecer con ella todos los días hasta el fin de los tiempos” (Mat. 28, 20). Te lo manda el santo signo de la Cruz y la virtud de todos los Misterios de la fe cristiana. Te lo manda la excelsa Madre de Dios, la Virgen María, quien con su humildad desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu orgullosa cabeza.
Te lo manda la fe de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de los demás Apóstoles. Te lo manda la sangre de los mártires y la piadosa intercesión de todos los Santos y Santas. Por tanto, maldito dragón y toda legión diabólica, te conjuramos por Dios vivo, por Dios verdadero, por Dios santo, que “de tal modo amó al mundo que entregó a su unigénito Hijo, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que viva la vida eterna” (Juan 3); cesa de engañar a las criaturas humanas y deja de suministrarles el veneno de la eterna perdición; deja de dañar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad. Huye Satanás, inventor y maestro de toda falacia, enemigo de la salvación de los hombres. Retrocede ante Cristo, en quien nada has hallado semejante a tus obras. Retrocede ante la Iglesia una, santa, católica y apostólica, la que el mismo Cristo adquirió con su Sangre. Humíllate bajo la poderosa mano de Dios. Tiembla y huye, al ser invocado por nosotros el santo y terrible Nombre de Jesús, ante el que se estremecen los infiernos, a quien están sometidas las Virtudes de los cielos, las Potestades y las Dominaciones; a quien los Querubines y Serafines alaban con incesantes voces diciendo: Santo, Santo,
Santo es el Señor, Dios de los Ejércitos.

Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a Ti mi clamor.

(El Señor esté con vosotros. (Sólo si es un sacerdote)
R. Y con tu espíritu).

Oremos.
 
Dios del Cielo y de la tierra, Dios de los Ángeles,
Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas,
Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles,
Dios de los Mártires, Dios de los Confesores,
Dios de las Vírgenes, Dios que tienes el poder
de dar la vida después de la muerte,
el descanso después del trabajo,
porque no hay otro Dios fuera de Ti,
ni puede haber otros sino Tú mismo,
Creador de todo lo visible y lo invisible,
cuyo reino no tendrá fin:
humildemente te suplicamos
que tu gloriosa Majestad se digne
libramos eficazmente y guardamos sanos
de todo poder, lazo, mentira
y maldad de los espíritus infernales.
Por Cristo Nuestro Señor.
 
Amén.

De las asechanzas del demonio.
R. Líbranos, Señor.

Haz que tu Iglesia te sirva con segura libertad.
R. Te rogamos, óyenos.

Dígnate humillar a los enemigos de tu Iglesia.
R. Te rogamos, óyenos.

(Se rocía con agua bendita el lugar y a los presentes).

Señor, no recuerdes nuestros delitos
ni los de nuestros padres, ni tomes venganza
de nuestros pecados (Tobías 3, 3).

Padre nuestro….

Y ahora rezar la siguiente oración:


PODEROSA INVOCACIÓN PARA PEDIR PROTECCIÓN

 
¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración!
¡A Ti oh arma poderosa!
¡Adoración! ¡Adoración! ¡Adoración!
¡A Tu Sangre Preciosa!
Misericordioso Jesucristo Agonizante,
derrama Tu Sangre Preciosa
sobre las almas.
Satisface nuestra sed,
 y vence al enemigo.
 
Amén.

Poderosa Sangre de Salvación,
combate al enemigo. (3 veces).



Y finalmente:

 

 

ORACIÓN DE COMBATE DE SAN MIGUEL
 
 
Se llama primero a San Miguel, pidiéndole permiso al Padre celestial con el rezo de un Padrenuestro.
Luego se dice la oración
que se enseñó para estos tiempos:
 
San Miguel Arcángel:
Defiéndenos en la pelea contra Satanás
y sus demonios; sed nuestro amparo y protección;
que el Altísimo os dé el poder y el permiso
para que nos asistáis y que Dios
haga oír su voz imperiosa
para que expulse a Satanás y sus demonios
que quieren hacer perder la humanidad.
 
Que tu grito:
"Quién como Dios, nadie es como Dios",
someta a Satanás y sus demonios
bajo nuestros pies.
 
Amén.
 
 
 
 

viernes, 15 de febrero de 2013

CéDULA DE SAN IGNACIO DE LOYOLA CONTRA EL DEMONIO

 
 
 
San Ignacio De Loyola - Cédula
 
Se exhorta a los católicos
peguen en la puerta de su casa esta cédula.


SAN IGNACIO DE LOYOLA DICE AL DEMONIO
 ¡NO ENTRES!

SAN IGNACIO DE LOYOLA tiene gran imperio contra los demonios, según lo dice la Iglesia en su oficio:
 
 IN DEAMONES MIRUM EXERCUIT IMPERIUM.
 
Por lo cual es costumbre poner
en las puertas de los aposentos,
por la parte de adentro, esta cédula.
 
El mismo demonio dijo una vez:
No puedo entrar
sólo que quites la cédula puesta en tu puerta.
 
Yo suelo aconsejarlas en las misiones
contra los asaltos e infectación del enemigo
                                          Y SATANÁS


(Ven. P. Galatuyud, S.J.)
 

En Roma y Padua,
echado de los cuerpos por virtud de San Ignacio,
exclamó el demonio dando bramidos:
 
NO ME MENTEIS A SAN IGNACIO, QUE ES EL MAYOR ENEMIGO QUE TENGO EN EL MUNDO.


P Rivadeneira. Lib. A. C.V.
 

 
CÉDULA
ANIMA CHRISTI
 

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Agua del costado de Cristo, purifícame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh buen Jesús! Óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.


No permitas que me aparte de Ti
para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos,
Amén.
 
ORACIÓN DE SAN IGNACIO DE LOYOLA
Tomad, Señor, recibid toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento y mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer,
Vos me lo disteis a Vos Señor lo torno,
 todo es vuestro.
 
Disponed de todo a vuestra voluntad.
Dadme vuestro amor y gracia que esto me basta.



 
 INVOCACIÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN AL ETERNO PADRE SEGÚN SAN LUCAS

LA MAGNÍFICA


Glorifica mi alma al Señor.

Y mi espíritu se llena de gozo

al contemplar la bondad de Dios mi salvador.

Porque ha puesto la mirada en la humilde sierva suya,

y ved aquí el motivo porque me tendrán por dichosa
todas las generaciones.

Pues hizo en mi favor cosas grandes y maravillosas

el que es Todopoderoso
y su nombre es infinitamente santo.

Cuya misericordia se extiende

de generación en generación
a todos cuantos le temen.

Extendió el brazo de su poder,

disipó el orgullo de los soberbios
trastornando sus designios.

Desposeyó a los poderosos y elevó a los humildes.

A los necesitados llenó de bienes

y a los ricos los dejó sin cosa alguna.

Exaltó a Israel su siervo

acordándose de él por su gran misericordia y bondad.

Así como lo había prometido a nuestros padres,

a Abraham y a toda su descendencia
por los siglos de los siglos.

Así sea.

 

 
 
 


viernes, 7 de diciembre de 2012

ORACION A SAN MIGUEL ARCÁNGEL CONTRA EL DEMONIO (DEL PAPA LEÓN XIII)

 
 
 
"San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.

Sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas del demonio.

Reprímale Dios,
pedimos suplicantes,
y tú Príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno con el divino poder
a Satanás y a los otros espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén."

 
 
 

miércoles, 28 de noviembre de 2012

ORACIÓN PARA ROMPER EL CONTROL MENTAL SOBRE UNA PERSONA

 
 
 
Les recomendamos ungirse con aceite
haciéndose una cruz en la frente
y recitando la siguiente oración:
 
 
Jesús vive, Jesús reina,
Jesús impera en mi mente,
y en su nombre bloqueamos y deshacemos
todo control mental que me estén haciendo,
y consagro mis pensamientos
y mis decisiones al Espíritu Santo
para que solo sea Él quien me inspire y gobierne,
mientras dure mi peregrinación en esta tierra,
por Jesucristo Nuestro Señor.
 
Amén.
 
 
 

ORACIÓN PARA LIBERAR DE AMARRES A UNA PERSONA

 
 
 
 
La Sangre de Jesús devuelva a su estado original
todo mi ser y disuelva toda atadura
que por la ignorancia y la superstición
hayan hecho anudar en mí,
y por el poder de atar y desatar de la Iglesia
sea devueltos mi alma, mi cuerpo y mi espíritu
al estado de libertad de los hijos de Dios
y esto lo decreto en el nombre
de Dios Padre Omnipotente,
en el nombre de Dios Hijo redentor del mundo,
en el nombre de Dios espíritu Santo Defensor,
y por el poder de atar y desatar
que tiene la Santa Madre Iglesia Católica,
por la intercesión de la gloriosa siempre Virgen María
y mediante el ministerio de los Santos Arcángeles
San Miguel, San Gabriel y San Rafael.
 
Amén.
 
 
 

ORACIÓN PARA LIBERAR LA MENTE DAÑADA POR BRUJERIA

 
 
 
 
En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo,
rompo toda opresión diabólica que haya en mi mente,
en mi cabeza, en mis ojos y en todo mi entendimiento
y rompo toda opresión diabólica
que esté tratando de atar mis facultades,
las cuales consagro al servicio de Nuestro Dios
y Señor Padre de Jesucristo Nuestro Señor
y en fe me coloco su armadura
me ciño el cinturón de la verdad
y el casco de la salvación,
tomo el escudo de la fe
para apagar las flechas incendiarias del demonio
y la espada del Espíritu Santo
que es la Palabra de Dios.
 
 
 
 
 

ORACIÓN PARA LIBERAR LUGARES DE MALOS ESPÍRITUS

 
 
 
Con la Santísima Sangre de Jesús,
me cubro, cubrimos y sellamos este lugar,
nuestros hogares, nuestra casa o apartamento,
todos los que habitan en ellos…
(nombre),
las personas que el Señor enviará a ellos,
a todos nuestros seres amados
en donde quieran que ellos se encuentren
y a sus hogares, amigos, vecinos,
compañeros de trabajo, nuestras pertenecías,
puertas, ventanas, objetos, paredes, pisos,
todos los rincones de la casa, encielados, cañerías, desagües, enseres de la casa y del trabajo,
menaje, cuadros e imágenes religiosas, matas, libros, materiales de evangelización;
nuestros momentos de oración, de descanso,
de diversión sana, nuestro sueño, el aire que respiramos, animales domésticos o de plaga
que existan en este lugar o en nuestras casas,
así como los alimentos y los bienes
que Él generosamente nos envía para nuestro sustento
y en fe colocamos un circulo de Sangre preciosa
del señor Jesús.
 
Con la Santísima Sangre de Jesús, me cubro,
cubrimos y sellamos los lugares
en donde vamos a estar en este día, las personas,
empresas o instituciones con quienes vamos a tratar… (nombres),
así mismo cubrimos y sellamos
nuestro trabajo material y espiritual,
los negocios, estudio, las carreteras, los aires,
caminos, vías, los automóviles
y cualquier medio de transporte que habremos de utilizar
y rompemos cualquier influjo satánico
que este en nuestra mente, en nuestra lengua,
en nuestra memoria, en nuestra facultad para comunicarnos y le pedimos a Nuestro Señor
que su espíritu Santo guie nuestras palabras y acciones
para que no se desvié de su voluntad,
por Jesucristo Nuestro Señor.
 
Amén.
 
 
 

domingo, 3 de junio de 2012

PLEGARIA DE LIBERACIÓN DE MALDICIONES




Oh, Señor, tú eres grande,
tú eres Dios, tú eres Padre,
nosotros te rogamos, por la intercesión
y con la ayuda de los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, que nuestros hermanos y hermanas sean liberados del maligno que los ha esclavizado.


Oh, santos, venid todos en nuestra ayuda.


De la angustia, la tristeza y las obsesiones,
nosotros te rogamos:
Líbranos, oh Señor.

 
 

Del odio y la envidia,
nosotros te rogamos: 
Líbranos, oh Señor.


De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte, nosotros te rogamos:
Líbranos, oh Señor.


De la división de la familia,
de toda amistad mala:
 Líbranos, oh Señor.


De toda forma de maleficio, de hechizo,
de brujería y de cualquier mal oculto, 
nosotros te rogamos:
Líbranos, oh Señor.



Oh, Señor, que dijiste
  “la paz os dejo, mi paz os doy”,
por la intercesión de la Virgen María 
concédenos ser librados de toda maldición
y gozar siempre de tu paz.
Por Cristo Nuestro Señor.


¡Amén!





jueves, 19 de enero de 2012

ORACIONES DE EXORCISMO Y LIBERACIÓN




Padre Gabriele Amorth- exorcista de la diócesis de Roma
De su libro, "Un Exorcista Cuenta Su Historia"


Oraciones contra el maleficio (del ritual griego)



Kyrie eleison. Dios nuestro Señor, oh Soberano de los siglos, omnipotente y todopoderoso, tú que lo has hecho todo y que lo transformas todo con tu sola voluntad; tú que en Babilonia transformaste en rocío la llama del horno siete veces más ardiente y que protegiste y salvaste a tus tres santos jóvenes; tú que eres doctor y médico de nuestras almas; tú que eres la salvación de aquellos que se dirigen a ti, te pedimos y te invocamos, haz vana, expulsa y pon en fuga toda potencia diabólica, toda presencia y maquinación satánica, toda influencia maligna y todo maleficio o mal de ojo de personas maléficas y malvadas realizados sobre tu siervo... haz que, en cambio, de la envidia y el maleficio obtenga abundancia de bienes, fuerza, éxito y caridad; tú, Señor, que amas a los hombres, extiende tus manos poderosas y tus brazos altísimos y potentes y ven a socorrer y visita esta imagen tuya, mandando sobre ella el ángel de la paz, fuerte y protector del alma y el cuerpo, que mantendrá alejado y expulsará a cualquier fuerza malvada, todo envenenamiento y hechicería de personas corruptoras y envidiosas; de modo que debajo de ti tu suplicante protegido te cante con gratitud: “el Señor es mi salvador y no tendré temor de lo que pueda hacerme el hombre.” “No tendré temor del mal porque tú estás conmigo, tú eres mi Dios, mi fuerza, mi poderoso Señor, Señor de la paz, padre de los siglos futuros”. Sí Señor Dios nuestro, ten compasión de tu imagen y salva a tu siervo... de todo daño o amenaza procedente de maleficio, y protégelo poniéndolo por encima de todo mal; por la intercesión de la más que bendita, gloriosa Señora, la madre de Dios y siempre Virgen María, de los resplandecientes arcángeles y de todos sus santos.

¡Amén!

Oración contra todo mal 

Espíritu del Señor, Espíritu de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Santísima Trinidad, Virgen Inmaculada, ángeles, arcángeles y santos del paraíso descended sobre mí.
Fúndeme, Señor, modélame, lléname de ti, utilízame.
Expulsa de mí todas las fuerzas del mal, aniquílalas, destrúyelas, para que yo pueda estar bien y hacer el bien.
Expulsa de mí los maleficios, las brujerías, la magia negra, las misas negras, los hechizos, las ataduras, las maldiciones y el mal de ojo; la infestación diabólica, la posesión diabólica y la obsesión y perfidia; todo lo que es mal, pecado, envidia, celos y perfidia; la enfermedad física, psíquica, moral, espiritual y diabólica.
Quema todos estos males en el infierno, para que nunca más me toquen a mí ni a ninguna otra criatura en el mundo.
Ordeno y mando con la fuerza de Dios omnipotente, en nombre de Jesucristo Salvador, por intercesión de la Virgen Inmaculada, a todos los espíritus inmundos, a todas las presencias que me molestan, que me abandonen inmediatamente, que me abandonen definitivamente y que se vayan al infierno eterno, encadenados por San Miguel Arcángel, por San Gabriel, por San Rafael, por nuestros ángeles custodios, aplastados bajo el talón de la Virgen Santísima Inmaculada.


Oración por la curación interior

Señor Jesús, tu has venido a curar los corazones heridos y atribulados, te ruego que cures los traumas que provocan turbaciones en mi corazón; te ruego, en especial que cures aquellos que son causa de pecado. Te pido que entres en mi vida, que me cures de los traumas psíquicos que me han afectado en tierna edad y de aquellas heridas que me los han provocado a lo largo de toda la vida. Señor Jesús, tú conoces mis problemas, los pongo todos en tu corazón de Buen Pastor. Te ruego, en virtud de aquella gran llaga abierta en tu corazón, que cures las pequeñas heridas que hay en el mío. Cura las heridas de mis recuerdos, a fin de que nada de cuanto me ha acaecido me haga permanecer en el dolor, en la angustia, en la preocupación. Cura, Señor, todas esas heridas íntimas que son causa de enfermedades físicas. Yo te ofrezco mi corazón, acéptalo, Señor, purifícalo y dame los sentimientos de tu Corazón divino. Ayúdame a ser humilde y benigno.
Concédeme, Señor, la curación del dolor que me oprime por la muerte de las personas queridas. Haz que pueda recuperar la paz y la alegría por la certeza de que tú eres la Resurrección y la Vida. Hazme testigo auténtico de tu Resurrección, de tu victoria sobre el pecado y la muerte, de tu presencia Viviente entre nosotros.

¡Amén!

Plegaria de Liberación



Oh, Señor, tú eres grande, tú eres Dios, tú eres Padre, nosotros te rogamos, por la intercesión y con la ayuda de los arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, que nuestros hermanos y hermanas sean liberados del maligno que los ha esclavizado.
Oh, santos, venid todos en nuestra ayuda.

De la angustia, la tristeza y las obsesiones, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
Del odio, la fornicación y la envidia, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De los pensamientos de celos, de rabia y de muerte, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De todo pensamiento de suicidio y de aborto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De toda forma de desorden en la sexualidad , nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.
De la división de la familia, de toda amistad mala: Líbranos, oh Señor.
De toda forma de maleficio, de hechizo, de brujería y de cualquier mal oculto, nosotros te rogamos: Líbranos, oh Señor.

Oh, Señor, que dijiste “la paz os dejo, mi paz os doy”, por la intercesión de la Virgen María concédenos ser librados de toda maldición y gozar siempre de tu paz. Por Cristo Nuestro Señor. ¡Amén!




ORACION DE LIBERACION
Monseñor Morales


Señor nuestro Jesucristo te adoro, te alabo, te bendigo, gracias por tu infinito amor por el que te has hecho uno de nosotros naciendo de la Virgen María y por el que subiste a la Cruz para dar tu vida por nosotros.
Gracias por tu sangre preciosísima con que nos has redimido.

Con tu sangre preciosísima brotada de tus sacratísimas sienes traspasadas por espinas: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Con tu sangre preciosísima brotada de tu hombro y espalda llagados por la Cruz a cuestas: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Con tu sangre preciosísima brotada de tu costado abierto por la lanza: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Con tu sangre preciosísima brotada de tus pies y de tus manos traspasados por los clavos: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Con tu sangre preciosísima brotada de todo tu cuerpo llagado por los azotes: cúbrenos, séllanos, lávanos, purifícanos, libéranos, destruye en nosotros todo pecado, toda iniquidad, todo poder maligno, todo poder satánico.

Tres veces Gloria

Amén, Amén, Amén.





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