Santo Franciscano a quién Jesús se mostró
en la Sagrada Eucaristía,
mostrándote así su preferencia
y dándote su complacencia y favor.
Innumerables son tus milagros
para los más pobres y desfavorecidos:
Tu multiplicabas su pan,
curabas los enfermos e incluso
de una piedra lograste sacar agua para calmar su sed,
atendiéndolos siempre con alegría,



















