Eres Virgen del Rocío la más hermosa,
Madre de Dios y Madre Nuestra,
Blanca Paloma, Nuestra Señora.
A Ti, a quien con devoción veneramos,
en la entrañable advocación del Rocío:
Manifiesta a tus hijos tu ternura,
amparando a quienes hoy,
te invocamos de todo corazón.
Socórrenos en nuestras necesidades,
danos el sustento necesario
para cada uno de nuestros días,
consuélanos en nuestra aflicción
se nuestro refugio en las penas,
y guarda nuestra salud.
