Amado Padre que estás en los Cielos:
Tú me
regalaste esta vida en la tierra,
para que algun día la viva en la eternidad
contigo,
y quiero alabarte, bendecirte y darte gracias
por el momento mismo en que
fui concebido.
Te pido por el poder
de la Inmaculada Concepcion de María
y
la Divina Concepcion de tu Hijo Jesús,
que sanes el momento mismo de mi
concepción
y lo renueves, especialmente,
si fui un hijo no deseado.
Yo (decir nombre)
acepto la vida como un don tuyo
y te doy gracias por ella.



















