viernes, 8 de marzo de 2013

ORACION AL SANTO NIÑO DEL REMEDIO PARA REMEDIAR TODOS LOS MALES


 
 
 
Santo Niño del Remedio,
dulce emblema de ternura,
encanto del alma mía,
mi amor, mi bien, mi ventura.

Remedia todos mis males,
atiende mis peticiones,
consuela todas mis penas
y escucha mis oraciones.

En tanto que, reverente,
Niño Divino y Glorioso,
te digo con alma y vida:
Salúdote Niño hermoso.
 
 
 
 

martes, 5 de marzo de 2013

BENDICIÓN DEL HOGAR






Dios mío bendice mi casa,
para que sea el hogar del amor y de la paz.
 
Bendice la puerta abierta
como dos brazos extendidos que dan la bienvenida.
 
Bendice las ventanas que dejan entrar el sol a raudales
cada mañana y por donde se asoman las estrellas
 que son luces de esperanza.
 
Bendice los muros que nos defienden del viento,
del frío y que son nuestros amigos en las horas que pasan.
 
Bendice nuestra mesa y los sitios de trabajo
para que nos ayudes y el lugar de reposo
para que nos guardes.
 
Bendice el techo que cobija los afanes de hoy
y los sueños de mañana y que guarda para siempre
entre los vivos la memoria sagrada de los que se han ido.
 
Bendice la luz de la casa:
la madre, la fuerza y el aliento…
el padre y que sean benditos los hijos 
luz y esperanza de ellos.
 
Bendice los sentimientos, las ternuras,
 los anhelos que florecerán en nuestras vidas.
 
Bendice nuestros pensamientos para que sean puros,
 las palabras para que sean rectas,
nuestros actos para que nos conduzcan hacia TI.
 
Bendice nuestras horas de paz y de silencio,
para que fortalezcamos juntos nuestro espíritu.
 
Bendice nuestros dolores y alegrías
porque son el corazón de la familia.
 
Señor quédate con nosotros…
en tu morada…
en nuestra casa….
 
 
 

ORACION A LA SAGRADA FAMILIA PARA PROTECCION DEL HOGAR




Señor, Jesús,
Tú viviste en una familia feliz,
haz de cada uno de nuestros hogares
una morada de tu presencia,
un lugar cálido y dichoso.
 
Venga la tranquilidad a todos sus miembros,
la serenidad a nuestros nervios,
el control a nuestras lenguas,
la salud a nuestros cuerpos.
 
Que los hijos sean y se sientan amados
y se alejen de ellos para siempre
la ingratitud y el egoísmo.
 
Inunda, Señor, el corazón de los padres
de paciencia y comprensión,
y de una generosidad sin límites.
 
Extiende, Señor, un toldo de amor
para cobijar y refrescar, calentar y madurar
a todos los hijos de nuestras casas y a los
de todas las casas del mundo.
 
Danos el pan de cada día,
y aleja de nuestras casas
y, sobre todo, de nuestros corazones,
el afán de exhibir, brillar, aparecer;
líbranos de las vanidades mundanas
y de las ambiciones que inquietan y roban la paz.
 
Que cuantos se acerquen a nosotros
y a nuestros hogares
se sientan acogidos con sincera alegría;
que seamos capaces de dar y recibir,
de compartir nuestro tiempo y nuestros bienes,
y de vivir y comunicar la confianza y la paz
que sin duda reinó en el hogar de Nazaret.
 
Te lo pedimos a vosotros,
Sagrada Familia que reinais en los Hogares,
cuyo silencio no es ausencia,
sino presencia atenta a sus moradores.
 
Comunícadnos la fortaleza,
la altura de vuestra esperanza
y la profundidad de vuestro amor.
Sagrada Familia porteged este hogar,
Vuestro hogar.
 
Amen
 
 
 
 
 

ORACION DE PROTECCION DE ENEMIGOS Y ENVIDIOSOS






Divina Providencia,
tú que fuiste autora de todo aquello en lo que creo,
sin cuya voluntad nada se mueve.
 
Pienso en ti en mis momentos de incertidumbre,
para que puedas guiarme y protegerme del mal
y de los espíritus envidiosos.
 
Guíame y guía mi espíritu.
Si alguno de mis enemigos,
debido a la envidia, alza la mano para lastimarme
o dice algo para dañarme,
desvía su mano y sus pensamientos malignos
y haz que se arrepientan de sus errores contra mí
y que soliciten mi perdón.
 
Y yo lo perdonaré
y suplicaré a Dios por su salvación.
 
Angel de la guarda, no me dejes,
porque soy inocente,
caer víctima o ser culpado
por pecados que no he cometido
y que sólo servirán para satisfacer a mis enemigos.
 
En nombre de Dios Todopoderoso,
suplico a mi angel de la guarda
y a los espíritus que me protegen,
ser liberado de todas las malas influencias
y tentaciones y que los espíritus de la luz
me salven para siempre.
 
Gran Poder, que esta oración me proteja
de mis enemigos espirituales y materiales,
y rezo para que tu Divina Gracia
me proteja con tu mano.
 
Amén.
 
 
 
 

ORACIÓN DE SÚPLICA A MARIA AUXILIADORA PARA UNA CAUSA DESESPERADA






Santísima Virgen, Madre de Dios,
yo aunque indigno pecador
postrado a vuestros pies
en presencia de Dios omnipotente
os ofrezco este mi corazón
con todos sus afectos.
 
A vos lo consagro y quiero
que sea siempre vuestro
y de vuestro hijo Jesús.
 
Aceptad esta humilde oferta
vos que siempre habéis sido
la auxiliadora del pueblo cristiano.
 
Oh María, refugio de los atribulados,
consuelo de los afligidos,
ten compasión de la pena que tanto me aflige,
del apuro extremo en que me encuentro.
 
Reina de los cielos,
en vuestras manos pongo mi causa.
 
Se bien que en los casos desesperados
se muestra más potente vuestra misericordia
y nada puede resistir a vuestro poder.
 
Alcanzadme Madre mía la gracia que os pido
si es del agrado de mi Dios y Señor.
 
Amén.
 
 
 

ORACION A LA VIRGEN DE GUADALUPE PARA SALUD, TRABAJO Y NECESIDADES

 
 
 
 
 
Hermosa Virgen de Guadalupe,
en nombre de todos mis hermanos del mundo,
te pido que nos bendigas y nos protejas.
 
Danos una prueba de tu amor y bondad
y recibe nuestras plegarias y oraciones.
 
Oh Purísima Virgen de Guadalupe,
alcánzame de tu hijo el perdón de mis pecados,
bendición para mi trabajo,
remedio a mis enfermedades y necesidades,
y todo lo mejor para mi familia.
 
Oh Santa Madre de Dios, no desprecies las suplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades.
 
Virgen de Guadalupe,
que en tus apariciones celestiales
de la colina del Tepeyac,
aseguraste mostrar tu amor,
compasión y auxilio
a los que te amaran y acudieran a ti
en sus necesidades y aflicciones;
y prometiste escuchar y remediar
nuestras miserias, penas y dolores.
 
 
Amén
 
 
 
 

ORACIÓN DEL PAPA JUAN PABLO II A LA VIRGEN DE COVADONGA


 
 
 
Dios te salve,
Reina y Madre de misericordia,
he subido a la montaña,
he venido a tu cueva, Virgen María,
para venerar tu imagen, Santina de Covadonga.
 
Con tus hijos de Asturias y de España entera
quiero hoy proclamar tus glorias
y unirme a tu canto:
 
Tú eres la sierva del Señor,
nuestra Madre y Reina.
 
Como peregrino que ansía afianzar su esperanza,
vengo a este santuario,
testigo de tanta fe y amor en la Historia,
hogar seguro, bajo tu cobijo,
entre los montes, donde pusiste tu casa
y sin cesar dispensas los dones de tu Hijo.
 
Junto con los pastores
y fieles de esta Iglesia de Asturias, a ti,
que eres dulzura y esperanza de cuantos te imploran,
te pido el don de la esperanza que ilumina el futuro,
el gozo perenne de la fe,
el ardor ardiente de la caridad.
 
Ayúdanos a vivir en comunión sincera,
sabiéndonos Iglesia de Dios,
hermanos de Cristo e hijos tuyos,
para dar testimonio de unidad
y reavivar en nuestro pueblo la fe.
 
Te pido, Señora,
desde este corazón de Asturias que es tu cueva,
por todos los que invocan tu nombre
en tantos otros templos que, esparcidos
en la geografía del Principado, son faros de fe,
santuarios donde brota el fervor de la esperanza,
morada tuya donde tus hijos se reúnen en torno al altar.
 
Quiero presentarte y poner ante tus pies,
Virgen de Covadonga,
a todos tus hijos de Asturias,
las gentes del campo y los hombres del mar,
los mineros con su duro e inclemente trabajo,
los niños y los ancianos, los enfermos
y todos los que sufren en el cuerpo y en el alma,
las familias y, sobre todos, los jóvenes,
promesa del futuro, que buscan la razón
y el sentido de su vivir.
 
Alcanza para todos de Dios, «rico en misericordia»,
con tu poderosa mediación maternal,
la gracia del perdón y de la reconciliación
que Cristo tu Hijo nos ha merecido
para vivir en paz con Dios y con los hermanos.
 
Protege, Virgen Santa de Covadonga,
a cuantos vienen hasta tu templo
para unirse en matrimonio bajo tu mirada maternal.
 
Haz que experimenten, como los esposos de Caná,
la gracia de tu intercesión y la presencia salvadora
de tu Hijo, para que la fe cristiana
sea fundamento inquebrantable de su hogar,
y el amor verdadero fortalezca su unión
y se abra fecundo a la vida.
 
Mira, madre de Asturias,
a todos los emigrantes de esta tierra
que desde lejos vuelven sus ojos hasta este santuario,
en espera de poder regresar a su patria
y contemplar tu rostro,
que atrae los corazones e irradia luz y paz.
 
«Santina de Covadonga»,
«causa de nuestra alegría»,
ilumina a cuantos llegan a estas montañas
para que reconozcan, en medio de tanta belleza,
a quien «yéndolas mirando, con sola su figura,
vestidas las dejó de su hermosura»,
y así se dejen atraer
por la bondad y belleza del Creador
que hizo de ti el vértice
de la hermosura humana y divina.
 
Suscita, madre de Asturias,
entre los hijos e hijas de las familias cristianas,
vocaciones de apóstoles y misioneros:
nuevos sacerdotes, religiosos y religiosas,
personas consagradas y seglares comprometidos,
al servicio del reino y de la civilización del amor.
 
Haz que, hoy como ayer,
los hijos de Asturias sigan a tu Hijo
por el camino de la santidad,
y siembren la semilla del Evangelio desde
aquí hasta los confines de la Tierra.
 
Madre y maestra de la fe católica,
haz que Covadonga siga siendo,
como antaño lo fue,
altar mayor y latido del corazón de España.
 
Y a quienes te cantamos
como “la reina de nuestra montaña”,
y a todos los hermanos que peregrinan
por los senderos de la fe,
muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre,
que nos ofreces siempre
como salvador y hermano nuestro.
 
Oh clementísima, oh piadosa,
oh dulce Virgen María.
 
Amén.
 
 
 
 

lunes, 4 de marzo de 2013

ORACION PARA ENVIAR A SU ANGEL A MISA CUANDO NO PUEDA ASISTIR



 
 
Esta oración muy especial fue escrita por una mujer devota llamada Ruth Merz de Cincinnati, Ohio. Ruth era la madre de ocho hijos a quien le fue diagnosticado un cáncer. No le era posible asistir a la misa debido a su enfermedad, y escribió esta oración maravillosa. Esperamos que sus palabras transmitan un significado especial para aquellos que están enfermos y a sus amigos y familiares que cuidan de ellos.


Oh Santo Ángel a mi lado
Ve a la iglesia por mí.
 
Arrodíllate en mi lugar en la Santa Misa
donde deseo estar.
 
En el ofertorio, toma todo lo que soy y tengo
y colócalo como un sacrificio sobre el trono del altar.
 
En la sagrada consagración,
adora con amor seráfico a mi Jesús
escondido en la Hostia,
bajado desde el cielo.
 
Ora por aquellos que me aman entrañablemente,
y por los que me causan dolor,
que la sangre de Jesús pueda limpiar
todos los corazones que sufren
y dé alivio a las almas.
 
Cuando el sacerdote tome la Comunión
tráeme a mi Señor,
que su dulce corazón pueda estar en el mío
y yo ser su templo.
 
Ora para que el divino sacrificio pueda borrar
todos los pecados del hombre.
 
Luego tráeme a casa la bendición de Jesús.
 
La promesas de todas las gracias.
 
Amén
 
 
 

ORACION PARA BENDECIR IMAGENES SAGRADAS

 
 
 
 
BENDICIÓN DE UNA IMAGEN
 
Mt. 5, 1-10 o Mt. 5, 13-16.
Salmo 1.
C. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor.
P. Que hizo el cielo y la tierra.
C. El Señor esté con vosotros.
P. y con tu espíritu.
C. Oremos.
 
 
Se hace un momento de oración silenciosa.
 
Dios todopoderoso y eterno,
tú permites esculpir o pintar
las imágenes de tus santos,
a fin de que, al contempladas con nuestros ojos,
meditemos y tratemos de imitar sus obras y sus virtudes.
 
Por eso, te pedimos que bendigas +
y santifiques esta imagen,
hecha en honor y recuerdo de tu Hijo Unico,
nuestro Señor Jesucristo
 
(o de la santísima Virgen María, Madre de nuestro Señor Jesucristo, o del Apóstol san …, o de san …, o santa …).
 
Te rogamos que a quienes procuren,
delante de esta imagen, tributar culto
y honrar a tu Hijo Unico
 
(o a la santísima Virgen María,
o a este Apóstol, o a este santo o santa),
 
por sus méritos e intercesión,
les concedas tu gracia en este mundo
y la gloria eterna en la Vida futura.
 
Por Cristo nuestro Señor.
 
Amén.
 
El celebrante hace la aspersión con agua bendita.
Se recita el Padre nuestro.
 
 
 
 
 
Si la Imagen es de Jesucristo:
 
Oh Dios, tú habitas en una luz inaccesible
y nos has amado tanto que, siendo invisible,
te nos has hecho visible en Cristo;
mira con bondad a estos hijos tuyos,
que han dado forma a esta imagen de tu Hijo,
y haz que al venerarla,
se vayan transformando en la realidad
que esta imagen representa.
Por Jesucristo nuestro Señor.
 
Amén
 
 
Si la Imagen es de la Virgen:
 
Oh Dios, que en la Santísima Virgen
has dado a tu Iglesia una imagen de la gloria futura
a la que esperan llegar tus fieles,
que han elaborado esta imagen de la Santa María,
alcen confiadamente sus ojos hacia ella
que resplandece como modelo de virtudes
para todo el pueblo de tus elegidos.
Por Jesucristo nuestro Señor.
 
Amén.
 
 
Si la Imagen es de los Santos
 
Oh Dios, fuente de toda gracia y santidad,
míranos con bondad a nosotros tus servidores,
que hemos dispuesto esta imagen de San N........
y haz que experimentemos
la intersección de este santo,
el cual convertido en amigo y coheredero de Cristo, resplandece como testigo de vida evangélica
y como egregio intercesor ante ti.
 
Por Jesucristo nuestro Señor.
 
Amen
 
 
 
 
 
 
 

BENDICIÓN DE LAS VELAS DE SAN BLAS PARA CURAR LOS MALES DE GARGANTA

 
 
 
 
 
- El Señor esté con vosotros.
 
- Y con tu espíritu.
 
- Dios que en todas partes manifiesta
su poder y su bondad, encomienda a la Iglesia
la bendición de determinados elementos,
para que todos los que los usen piadosamente
se sientan atraídos hacia los bienes invisibles
y bendigan a Dios,
que es también admirable en sus santos.
 
Oremos:
 
Dios todopoderoso,
que creaste la diversidad de las cosas del mundo,
y quisiste que tu mismo Hijo
se encarnara para la Redención.
 
Tú que eres grande e inmenso,
digno de toda alabanza,
haces cosas admirables.
 
Para confesar su fe en ti
el glorioso Obispo y mártir S. Blas,
no temiendo los tormentos,
consiguió felizmente la palma del martirio.
 
Entre otras gracias tú le diste esta prerrogativa:
que por tu poder curara el mal de la garganta.
 
Te rogamos humildemente
que no mires nuestras culpas,
y por los ruegos y méritos de S. Blas,
bendice + y santifica por tu admirable piedad
estas candelas infundiéndoles tu gracia,
a fin de que todos aquellos
a quienes les fueren aplicadas en la garganta,
se vean libres de cualquier mal de la misma,
y alegres y sanos te rindan en la Iglesia
acciones de gracias y alaben tu glorioso nombre
que es bendito por los siglos.
 
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén

Se rocía las velas con agua bendita.

Luego se aplican (sin encenderlas)
a la garganta de cada uno de los fieles mientras dice:
 
Por la intercesión de S. Blas,
obispo y mártir,
te libre de todo mal de la garganta
y de cualquier otro mal.
 
Amén.
 
 
Conclusión del rito:
 
- El Señor tenga en cuenta vuestra devoción y os conceda su ayuda en cada momento de la vida.
 
Amén.
 
- Que con su amor os guíe y proteja aquí en la tierra y os haga llegar felizmente a la gloria celestial.
 
Amén.
 
-Y la bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros
y permanezca para siempre.
 
Amén.
 
 
 
 
 
 
 

BENDICION PARA LA IMPOSICION DEL ESCAPULARIO DE LA VIRGEN DEL CARMEN


 
 
 
El sacerdote con sobrepelliz y estola blanca,
 o por lo menos con estola, dice:
 
C. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
P. y danos tu salvación.
C. Señor, escucha mi oración.
P. y llegue a ti mi clamor.
C. El Señor esté con vosotros.
P. y con tu espíritu.
C. Oremos.
 
 
Señor nuestro Jesucristo,
Salvador del género humano,
+ santifica este hábito que tu siervo(a)
ha resuelto llevar por amor a ti y a tu santísima Madre,
la Virgen María del Monte Carmelo.
 
Que por la intercesión de esta misma Señora
sea defendido(a) de los ataques del enemigo
y persevere en tu gracia hasta la muerte.
 
Tú que vives y reinas,
por los siglos de los siglos.
Amén.
 
Rocía con agua bendita los escapularios
y al imponerlos dice a cada uno:
 
Recibe este hábito bendito,
suplicándole a la santísima Virgen
que por sus méritos puedas llevarlo sin mancha,
te defienda de toda adyersidad
y te conduzca a la Vida eterna.
 
Amén.
 
Terminada la imposición dice:
 
Yo, por el poder que me ha sido concedido,
te hago partícipe de todos los bienes que,
 con la cooperación de la misericordia
de Jesucristo nuestro Señor,
propagan los religiosos del Monte Carmelo.
 
En el nombre del Padre y del Hijo
+ y del Espíritu Santo.
 
Amén.
 
 
 
 

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